El desgaste no vota: La lección de Lula para Querétaro

El desgaste no vota: La lección de Lula para Querétaro

Lula remontó 2.2 millones de votos en tres semanas. Querétaro no tendrá segunda vuelta para aprender lo mismo.

“En la guerra todo es muy simple, pero lo más simple es difícil.”

Carl von Clausewitz, De la guerra

Son las cinco y la Bialetti descansa sobre el fuego bajo. El agua del depósito puede pasar diez minutos tibia, inconforme con el aluminio que la encierra, y el café no aparece. Sube cuando la flama empuja y la presión encuentra el embudo; la incomodidad del agua, por sí sola, no levanta una gota.

Brasil contó anoche una elección ganada con esa física: el domingo 25 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo 51.78% frente a 48.22% de Flávio Bolsonaro, según el Tribunal Superior Electoral, tres semanas después de quedar 2.2 millones de votos abajo.

La lectura es para Morena en Querétaro, cuyo coordinador estatal, Santiago Nieto, contó el 31 de mayo el desgaste del gobierno estatal entre los factores que decidirán 2027. El desgaste no vota; vota quien alguien llevó a la casilla, y la pregunta es quién irá por esos votantes antes del 6 de junio de 2027. En Querétaro, las actas de 2024 ya registraron más de 150 mil: la ventaja de Claudia Sheinbaum sobre la fórmula de Morena al Senado.

Dos millones abajo y una reunión el lunes

Lula no esperó a que cambiara el ánimo. El lunes 5 de octubre reunió a sus aliados y fijó dos objetivos, según relató su ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães: crecer en el Nordeste, su bastión, y reducir una abstención de 33.4 millones de personas, 21.08% del padrón, la más alta en una primera vuelta desde 1998. La derrota se volvió un mapa de dónde vivían los que no fueron a votar.

Los números del domingo miden el efecto. La abstención bajó a 19.21% y cerca de 2.8 millones de brasileños más acudieron a votar. Entre una vuelta y otra, Lula sumó 10.3 millones de votos y su rival 3.7 millones; el presidente mejoró su resultado en 5,410 de los 5,570 municipios. Las encuestas de la última semana no lo anticipaban: Datafolha registraba 51 a 49 a favor de Bolsonaro y PoderData, un empate en 50.

Detrás de esas cifras hubo organización con calendario. La Agenda da Virada, el programa de la remontada, sostuvo actos hasta el sábado 24, y la mañana del sábado 17 la campaña coordinó a simpatizantes para publicar fotos con la camiseta de la selección y disputarle a la ultraderecha los colores nacionales. El gobierno empujó en el Congreso la reforma que elimina la jornada de seis días de trabajo por uno de descanso: un hecho reciente que contar a quien dudaba si salir.

Más de 150 mil votos sin dueño

En junio de 2024, el Programa de Resultados Electorales Preliminares del INE registraba en Querétaro, con 94.36% de las actas, 577,715 votos para Sheinbaum. En la elección de Senado, el cómputo oficial dio a Morena 425,257 votos, 36.08%, contra 525,775 de la coalición encabezada por el PAN, 44.61%. Aun sumando al Verde y al PT, que compitieron por separado, el conjunto quedaba 7,507 votos abajo, como señaló entonces el secretario de Organización de Morena Querétaro, Ángel Balderas Puga.

A ese elector lo llamo el voto huérfano: eligió a la izquierda en la boleta de arriba y nadie lo adoptó en la de abajo. El politólogo Eitan Hersh distingue entre el pasatiempo político, que consume noticias y discute en redes, y la construcción de poder, que toca puertas y sostiene relaciones entre una elección y otra. En Querétaro, el indicador es la distancia entre las dos boletas de 2024. El límite importa: parte de esa distancia fue voto dividido deliberado y parte se explica por la falta de coalición, así que Hersh ilumina el mecanismo sin explicar el total.

El PAN carga su propia grieta en esos números. Xóchitl Gálvez obtuvo en Querétaro 36.89% de la votación presidencial, casi ocho puntos menos que la fórmula panista al Senado: la estructura de Acción Nacional ganó donde su candidata no convencía. Un partido que depende más de su operación que de su marca queda expuesto cuando el rival aprende a operar en las mismas colonias.

El voto huérfano eligió a la izquierda en la boleta de arriba y nadie lo adoptó en la de abajo.

Querétaro no tendrá su lunes 5 de octubre

La gubernatura de Querétaro se decide en una sola vuelta, el domingo 6 de junio de 2027, y en la boleta no estará la presidenta. Lula tuvo tres semanas para corregir; Morena en Querétaro tendrá una jornada y ningún nombre nacional que arrastre votos hacia abajo. Su reunión del 5 de octubre solo sirve si ocurre meses antes del conteo.

Entre Brasil y México hay una diferencia que impide copiar la receta. Allá el voto es obligatorio de los 18 a los 70 años, y aun así 33 millones de personas se quedaron en casa en la primera vuelta. Aquí nadie paga multa por abstenerse, y en 2024 votó 61.04% de la lista nominal, según el INE. Si con obligación legal la movilización decidió 4.4 millones de votos de diferencia, sin ella el peso de la organización crece.

Megáfonos extranjeros y fricción el día D

Lula también compitió contra Washington. El 30 de julio advirtió que el gobierno de Donald Trump intentaría interferir a favor de Bolsonaro, y el 5 de octubre Trump celebró como una gran victoria la ventaja de su aliado. Anoche, Flávio Bolsonaro anunció que pedirá anular la elección.

México ya tiene una pieza de ese aparato. La Derecha Diario, medio digital que el presidente argentino Javier Milei difunde con frecuencia, abrió su edición mexicana el 30 de enero de 2025, y la verificadora Chequeado documentó que la acusación más repetida en el programa de su dueño, el español Javier Negre, vincula sin pruebas a Morena con el narcotráfico: 27 veces en 20 videos. La información verificable sobre una operación dirigida a Querétaro existe; existe un mensaje ya fabricado, como centro el narcotráfico tal como lo diseño la derecha diario y aquí se encargan de apoyar a los coordinadores panistas y a los gobiernos panistas.

Carl von Clausewitz llamó fricción a los pequeños obstáculos que vuelven difícil lo sencillo cuando llega la ejecución. El día D es fricción pura: representantes que no llegan a la casilla, traslados que fallan, boletas mal marcadas y dinero que circula la víspera para comprar votos, conducta que castiga la Ley General en Materia de Delitos Electorales. En Querétaro la huella está en el acta: 60,161 votos nulos para Senado en 2024, 5.09% del total, que el propio Nieto atribuyó en parte a la confusión del elector. La fricción decide márgenes cerrados; no explica una distancia de 100 mil votos.

Un juez extendió dos horas la votación del domingo 25 en Brasil, y el bolsonarismo lo cuestionó esa misma noche. Quien gana por organización defiende el resultado con la misma organización, mesa por mesa, hasta el último paquete electoral.

He sido operador político y conozco el día D desde dentro: ahí se deciden las elecciones, la movilización inclina el resultado y el control de la casilla lo protege. Ese tramo es el que Lula organizó en tres semanas y el que Morena dejó descubierto en 2024.

Querétaro llega a 2027 con una contradicción de dos caras. Morena tiene la marca que ganó la boleta presidencial y una estructura que no cobró esos votos en la del Senado; el PAN tiene la estructura que ganó el Senado y una marca que su candidata no pudo sostener. Morena tiene frente a sí la historia y casi todo para ganarla; lo que falta se llama territorio, organización, inteligencia política y narrativa, y ninguna de esas cuatro llega sola a la casilla. En la cafetera, el agua que nadie calienta se queda en el depósito; en Querétaro, el desgaste que nadie organiza se queda en casa.

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