Historia de una sobreviviente a la impunidad tlaxcalteca

Historia de una sobreviviente a la impunidad tlaxcalteca

Columna de María Elena Muñoz:
 

REGIDOR DEL AYUNTAMIENTO DE TLAXCALA PROPINA TREMENDA GOLPIZA A UNA MUJER, ACTIVISTA LA RESCATA.
El llamado de alerta de género que lanzó la activista del colectivo “Mujeres con Poder” Yeny Charrez, a través de las redes sociales, salvó la vida de una mujer víctima de violencia de género, el terror que sobrevivió Edith N. culminó en un intento de feminicidio a manos de su propio esposo, que, al amparo de diversos entes, ejercía violencia psicológica, económica y física.
El miedo, fiel acompañante, llevaba a Edith a pedir ayuda, lamentable que el tráfico de influencias provocó que las denuncias  terminaron en carpetazo, ante el abuso de poder de su agresor.
La noche de este miércoles, la historia de Edith pudo terminar en tragedia, en estadísticas de agresión y muerte a mujeres tlaxcaltecas; a las que no llega la justicia, porque en medio del violentador y la justicia, está la corrupción.
La activista Charrez había recibido la fotografía de la víctima, se mostraba golpeada, pedía que la rescataran, su infame marido la había golpeado una vez más, sin embargo, esta vez  en la golpiza estaba implícita la amenaza, el abuso de fuerza, las relaciones "oficiales" y políticas intervenían, asegurando que se silencien los agravios.
Una campaña de desprestigio era la sentencia previa a sus últimos minutos de vida.
El agresor suponía que su cargo en el ayuntamiento de Tlaxcala como regidor lo mantendría lejos de la justicia, su verdad, la supremacía, la misoginia ganaba terreno, mientras la dirigía a donde hubiera sido su destino final de Edith.
Cada timbrazo sin respuesta en el 911 hacia crecer la angustia de la activista, y de quienes sentimos propia la frustración de no poder ayudar, la grabación corroboraba que era el centro de atención y denuncias 911,  las líneas estaban ocupadas.
Otros tentáculos silentes ayudaron para que llegara la policía…. 
La activista logró apostarse hasta el domicilio de la víctima,  a la comunidad de Ixtulco, tarde… ya se la había llevado el victimario, todo podía pasar, quizá la historia habría terminado ahí, sin embargo, la esperanza de Yeny no se conformó, su voz temía el vaticinio del peor de los escenarios. 
Pocos minutos después logró contacto con Edith, a partir de ahí, empezar una nueva lucha, ahora por la supervivencia, siendo víctima de uno de los peores actos que un hombre puede cometer contra una mujer, intento de feminicidio. 
El agresor alevosamente tenía todo planeado, primero atacarla físicamente, trasladarla a otro lugar, donde seguramente seguiría el maltrato físico y psicológico, la hizo cambiarse de ropa, para amenazarla con desprestigiarla en las redes sociales. 
La intervención de la activista Charrez, marcó un antes y un después de la lucha contra la violencia de las mujeres, hoy las tlaxcaltecas nos unimos en una sola fuerza, cada una desde nuestra trinchera, con apoyos de verdaderos hombres que si entienden de la igualdad de género y del respeto a las mujeres. 
Esta noche, nos levantamos en armas, dicho coloquialmente, hoy sabemos que la sororidad debe ser una práctica diaria y que por más que las instituciones  cierren los ojos a la realidad, nosotras ya despertamos,  vamos juntas, actuando conforme a derecho, muy exigentes de nuestros derechos. 
Edith tendrá que atravesar y romper el umbral de la impunidad, lo sabemos, pero no está sola, nosotras estaremos apoyando contra el abuso de autoridad, la corrupción, el tráfico de influencias, así como de la simulación de justicia.
Hoy te tenemos viva Edith, para que seas ejemplo de que las mujeres tlaxcaltecas no son propiedad de nadie, menos de falsos representes del pueblo. 
Exigiremos todo el peso de la ley para nuestros agresores, contra esos psicópatas corruptos, que abusan de los cargos que les confiere la sociedad, y que se saben al amparo de los altos mandos gubernamentales. 
Ni  una más, ni una menos…. 
NO VOLVERÁN A TENER LA COMODIDAD DE NUESTRO SILENCIO.

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