La soberanía no debe ser escudo de la impunidad
México vive una de las crisis políticas más delicadas de los últimos años. El 30 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública una acusación formal contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros funcionarios, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El 1 de mayo, Rocha solicitó licencia; el 2 de mayo, el Congreso de Sinaloa la aprobó
Lo que siguió no fue una explicación institucional de fondo, sino una narrativa presidencial centrada primero en la defensa de la soberanía. La presidenta Claudia Sheinbaum pidió pruebas contundentes, cuestionó a Estados Unidos y colocó el debate en el terreno nacionalista. Pero, conforme avanzó la presión política, el eje discursivo comenzó a desplazarse
El 7 de mayo comenzó a cobrar fuerza el señalamiento público contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acusándola de haber permitido una intervención indebida de agentes extranjeros. Así, la narrativa presidencial pasó de defender la soberanía frente a Estados Unidos a acusar internamente de traición a la patria a una gobernadora opositora
El problema es grave: mientras en Sinaloa se exige cautela y pruebas irrefutables, en Chihuahua se acelera el juicio político y mediático. Esa doble vara debilita la credibilidad presidencial
Hoy se convoca al pueblo a un mitin público para defender la soberanía
Pero la pregunta de fondo es inevitable: ¿se defiende realmente a México o se intenta proteger políticamente a personajes señalados por Estados Unidos de haberse asociado con el crimen organizado?
El riesgo asumido por la presidenta es altísimo
Estados Unidos puede estar concentrado temporalmente en Irán y otros frentes internacionales, pero no abandonará un expediente de narcotráfico que involucra fentanilo, crimen organizado y presunta corrupción política. Cuando Washington reactive toda su presión diplomática, judicial y mediática, la relación bilateral puede agravarse severamente
Lo que ha sucedido es una acusación internacional. Lo que está sucediendo es una operación narrativa para convertir el problema penal en una bandera soberanista. Lo que puede suceder es una crisis mayor en la que, finalmente, Estados Unidos imponga su agenda
Por Querétaro Todo sostiene que México debe defender su soberanía, sí, pero nunca para encubrir la impunidad. La verdadera defensa nacional empieza investigando a fondo, caiga quien caiga.
Gustavo Buenrostro
Presidente de Por Querétaro Todo, A.C.
Comentarios