PAN-PRI 2027: Quién gana es el PRI
La eventual alianza del PAN con el PRI rumbo a la gubernatura de Querétaro en 2027 debe analizarse con frialdad política, no con nostalgia ni con simple aritmética electoral
La declaración de Felipe Fernando Macías, al señalar que “siempre hay que sumar”, abre una puerta que puede parecer estratégica, pero que en el fondo podría terminar beneficiando más al PRI que al propio PAN
Los datos son contundentes. En 2024, el PRI en Querétaro registró apenas 23,311 votos propios, incluso por debajo de Querétaro Seguro, que alcanzó 27,415. Además, la dirigencia priista reconoció recientemente una pérdida de entre 9 y 10 puntos porcentuales, equivalente a cerca de 90 mil votos en la capital. Es decir, el PRI no llega a la mesa como una fuerza en expansión, sino como un partido que busca oxígeno político, reposicionamiento territorial y sobrevivencia rumbo al 2027
Por eso, una alianza con el PAN no necesariamente le daría más fuerza al panismo; podría darle al PRI una plataforma que hoy no tiene. Le permitiría negociar candidaturas, regidurías, diputaciones, estructura y presencia pública sin haber recuperado por sí mismo la confianza ciudadana
En términos prácticos, el PAN pondría marca, gobierno, territorio y competitividad; el PRI pondría una estructura disminuida, pero recibiría una rehabilitación política de alto valor
El riesgo mayor está en la base panista tradicional. El panismo de fundadores en Querétaro construyó su identidad frente al PRI, no junto al PRI. Para muchos militantes históricos, esa alianza implicaría confusión doctrinal, desgaste moral y desmovilización electoral
En 2027, Morena no necesitaría derrotar al PAN desde fuera si la alianza PAN-PRI fractura al panismo desde dentro
La paradoja es clara: queriendo sumar al PRI, el PAN podría restarse a sí mismo; y el gran ganador de la operación sería precisamente el PRI, que recuperaría vida política a costa de la identidad panista
Gustavo Buenrostro
Pdte de Por Querétaro Todo, AC
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