Soberanía, no intervención y el nuevo contexto geopolítico

Soberanía, no intervención y el nuevo contexto geopolítico

El discurso de Claudia Sheinbaum sobre los recursos naturales y el orden internacional

Por Melchisedech D. Angulo Torres/ Politólogo 

Ciudad de México — En un pronunciamiento que reafirma la posición histórica de México en el escenario global, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo emitió un mensaje contundente en defensa de la soberanía de las naciones sobre sus recursos estratégicos. Ante la reciente crisis desatada por la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela para la captura de Nicolás Maduro, la mandataria mexicana sostuvo que ningún Estado, sin importar su poderío económico o bélico, tiene el derecho de intervenir en las decisiones internas de otros pueblos o en la gestión de sus bienes naturales. 

​La Presidenta Sheinbaum subrayó que el respeto irrestricto a la autodeterminación es el único camino para garantizar una paz duradera en el continente. Durante sus recientes intervenciones, destacó que "la intervención nunca ha traído democracia" y que México no aceptará bajo ninguna circunstancia que argumentos de lucha contra el crimen o defensa de la libertad se utilicen como pretexto para vulnerar la integridad territorial de un Estado soberano. Este posicionamiento coloca a México como un faro de estabilidad y coherencia frente al unilateralismo que hoy sacude la región. 

​El núcleo de la doctrina Sheinbaum descansa en la premisa de que los recursos naturales —como el petróleo, el litio y el gas— son propiedad inalienable de los pueblos y no monedas de cambio en disputas geopolíticas. Al invocar principios fundamentales como la No Intervención y la Solución Pacífica de Controversias, la mandataria no solo honra la tradición diplomática mexicana, sino que la actualiza para enfrentar un mundo en fragmentación. Para el Gobierno de México, la cooperación para el desarrollo debe sustituir a la subordinación política y militar. 

​En el marco de esta crisis, la mandataria hace un llamado urgente a revitalizar organismos multilaterales como la ONU, exigiendo que dejen de ser meros espectadores y se conviertan en verdaderos mediadores. Sheinbaum criticó la "ley de la fuerza" que intenta imponerse en el orden internacional y reiteró que la estabilidad del hemisferio solo puede construirse mediante el diálogo entre iguales. Con esta postura, México rechaza la "Doctrina Donroe" y cualquier intento de revivir políticas injerencistas en América Latina. 

​La respuesta de México es recibida con un respaldo mayoritario a nivel nacional; según estudios recientes, el 60% de la población aprueba la gestión diplomática de la Presidenta en este conflicto. El mensaje enviado a Washington es claro: México es un socio dispuesto a la cooperación en temas de seguridad y energía, pero siempre bajo un esquema de respeto mutuo y sin aceptar imposiciones que comprometan la dignidad nacional o la autonomía de sus vecinos regionales. 

​Finalmente, el discurso de la Presidenta Sheinbaum proyecta una visión de futuro donde la integración de América Latina se base en la prosperidad compartida y no en la fuerza. Al defender los recursos de Venezuela y el derecho de su pueblo a decidir su destino, México traza una línea roja necesaria contra el intervencionismo. Este liderazgo firme consolida a México como el principal defensor del derecho internacional en el siglo XXI, promoviendo una nueva era de soberanía y justicia para todas las naciones del continente.

@_Melchisedech

 

Comentarios