Justicia al revés
El caso de Víctor Alfonso Figueroa Cortez, forma parte del 45% de las personas privadas de su libertad que reportan haber sufrido detenciones arbitrarias, fabricación de delitos o falsas acusaciones. Y eso no lo digo yo, lo revelan cifras del INEGI.
Durante los ocho años que ha estado preso, Víctor ha sido víctima de torturas, lesiones, vejaciones y humillaciones por parte del personal carcelario, denunció a este espacio su padre Felipe Figueroa.
Víctor fue detenido en inmediaciones de un predio donde se cometió un secuestro, estuvo en el lugar y en la hora menos indicados.
Y la justicia en Guerrero, es al revés, tanto que los presuntos responsable del delito ya salieron libres, a pesar de estar señalados por el delito de secuestro agravado.
L caso de los presuntos secuestradores, ya es causa juzgada, las autoridades determinaron que no había delito que perseguir.
Caray, esos casos comprueban una vez más, que los rezagos y las injusticias en el Poder Judicial siguen vigentes.
Don Felipe comentó que se fue de madrugada a plantarse a Palacio Nacional para demandar la libertad de su hijo.
Dice que la fortuna lo acompaño, y uno de los reporteros expusó el caso en el sexenio pasado al ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se comprometió a analizar el caso, todo quedó ahí, no hubo avances en el proceso.
A ocho años, ahora el magistrado de la tómbola, Zeus Hernández Zamora, postulado por el Poder Ejecutivo Federal, tiene en sus manos la decisión de liberar a Víctor Alfonso, quién debió salir de prisión en diciembre del año pasado.
La exigencia de los familiares de Víctor Alfonso, es la lentitud con que ha actuado el magistrado y también el mal trato que han recibido de ese impartidor de justicia.
Es más, tal pareciera que para el magistrado no es una prioridad el caso de un joven trabajador, cuya defensa ha comprobado que es inocente y estuvo ajeno a los hechos ocurridos hace ya ocho años.
Sus padres, aseguran que no cesarán en sus esfuerzos por ver a su hijo en libertad.
De acuerdo con diversas organizaciones, en el país hay más de cien mil personas se encuentran encarceladas sin recibir sentencia de inocencia o su culpabilidad, con un rezago de casos impresionante que ni jueces, magistrados ni ministros del acordeón puedan resolver. Al tiempo.
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